DISCURSO DE RODRIGO BRICEÑO EN EREDE 2022

Publicado el viernes 2, diciembre, 2022

Bienvenidas y bienvenidos a este nuevo EREDE. El primero completamente presencial desde 2019. Un encuentro organizado por IRADE, pero que hace mucho tiempo pertenece a la Región del Biobío. Me sumos a los vocativos y un especial saludo a las autoridades que nos acompañan, a la comunidad empresarial, líderes gremiales, representantes de la academia, expositores, medios de comunicación, amigas y amigos.

Nuestro lema de este año: “Recalculando: una oportunidad para repensar la ruta”. Aludimos a esta aplicación que todos conocemos, Waze. Nos gustó como metáfora de la colaboración, porque uno construye su camino en base a la información de otros conductores. Es interdependiente. Como la vida en sociedad.

Así fue diseñado también este EREDE: Conversando con distintos actores. Por eso quiero partir agradeciendo a todos quienes participaron de los diálogos previos: medios de comunicación, sindicatos, gremios empresariales, nuestros socios, círculos profesionales y naturalmente al equipo del directorio de Irade.

Nuestro camino ha estado lleno de “altos en la ruta”: estallido social, pandemia, proceso constitucional con final abierto, inflación que no cede, una amenaza de recesión global, crisis climática y una guerra en Ucrania que podría convertirse en otro gran conflicto mundial.

Sin embargo, con bemoles, estamos de acuerdo en que el GPS nos dice hacia dónde queremos ir: Un desarrollo económico sostenible, abarcando lo social y ambiental. Estamos de acuerdo en el destino: el “qué”; pero no hemos resuelto el camino: el “cómo” llegar. Por eso no podemos seguir viendo cómo los acontecimientos nos pasan por encima o esperando que las aguas se calmen. No podemos predecir el futuro, pero sí podemos intencionarlo.

Quienes nos antecedieron lo hicieron y marcaron un punto de inflexión. El desarrollo universitario e industrial de la zona no fue fruto del azar. Fue deliberado y se construyó sobre la base del acuerdo, con participación y apoyo del Estado.

Podemos recuperar nuestro sitial como centro de grandes actividades industriales y proyectar un nuevo futuro. Hoy estamos en un nuevo momento. Un momento que nos exige avanzar en la búsqueda de ese consenso, un momento en que debemos tener las voluntades y compromisos para construir este nuevo futuro. Pero es también un momento en que requerimos reglas claras del Estado para retomar la marcha.

Así como el país tiene que recalcular, las empresas también debemos hacerlo. Al respecto, permítanme señalar al menos 4 desafíos que visualizamos en Irade.

El primero es volver a conectar. Conectar con nuestra gente. Entender las diferencias etarias. ¿Qué piensan los colaboradores de lo que somos? ¿Se enorgullecen del lugar donde trabajan? Y por sobre todo, cuál es su calidad de vida. Mantener la conexión con la comunidad donde operamos. Las empresas asumimos hace rato que somos un actor social clave.

Y cada vez tenemos mejores estructurales organizacionales para ello . Lo vemos a diario en nuestro Círculo de Sostenibilidad, donde conocemos y aprendemos de experiencias notables de valor compartido. Y a las empresas que aún ven este desafío desde fuera, las invitamos a repensar, ya que no pueden existir empresas exitosas en territorios empobrecidos.

El segundo desafío es reconocer los cambios sociales y aportar a las políticas públicas. Asumir que lo que ocurrió el 18 de octubre de 2019 no fue solo un “estallido”, sino el síntoma de un problema aún más profundo. A modo de ejemplo, hoy tenemos una crisis habitacional severa, que está haciendo que los jóvenes no salgan del hogar familiar porque no pueden costearse uno propio.

Desde nuestro rol podemos aportar más a la discusión pública. ¿Estamos participando adecuadamente del debate legislativo? La democracia y sus instituciones nos pertenecen a todos.

Por eso felicito al círculo de personas de Irade por su aporte público y en el Senado al Proyecto 40 Horas, porque han sido la voz de las empresas productivas de nuestra Región.

El tercer desafío es asumir la diversidad e inclusión. Si en nuestros equipos somos iguales, será muy difícil conectar de verdad y generar innovación. Los desafíos del mundo actual nos obligan a tener miradas más amplias del entorno. Me permito contarles una experiencia en este sentido, el grupo CAP decidió invitar a una representante del mundo laboral a ser parte del Directorio de la siderúrgica Huachipato, en la búsqueda de miradas distintas para enfrentar grandes los desafíos de nuestra Industria. Cada empresa deberá buscar sus propios caminos para este desafío que es ineludible.

Abordar la diversidad e inclusión implica generar relaciones más horizontales. Significa, por ejemplo, dejar de “sentarse a negociar” con los sindicatos, para ponerse a “trabajar” de manera sistemática con ellos. Y haciéndonos parte de esta visión, en Irade desarrollamos hace 7 años el Programa de Liderazgo y Gestión Sindical, en el que más de 200 líderes han revisado temáticas como liderazgo moderno, finanzas y legislación laboral, entre otros.

Y sobre esto mismo destaco el trabajo que ha realizado la Agrupación de Organizaciones Productivas del Biobío, AGOP, donde Irade participa activamente. Este año, reunió a más de 100 representantes del mundo del trabajo, dirigentes sindicales, empresarios, gobierno, parlamentarios y diversas autoridades; quienes priorizaron los principales desafíos del mundo laboral en nuestra región.

El cuarto desafío es la sostenibilidad. Tenemos que hablar de los criterios ESG, o su castellanización a ASG (Ambiente, Sociedad y Gobernanza). Hemos avanzado mucho en sistemas integrados de reportabilidad. Pero tenemos que cuestionarnos si estamos incorporando estas dimensiones en toda nuestra cadena de valor. Por ejemplo ¿Cuántos de nosotros podemos decir con total propiedad que tenemos pago efectivo a 30 días a nuestros proveedores? ¿Cuántos realizamos un reciclaje de nuestros residuos con trazabilidad? ¿Cuántos de nosotros estamos diseñando transformaciones para el abastecimiento energético sostenible?

Esta tarde estaremos hablando de energía porque la descarbonización es ahora y no se trata de un eslogan. Y aún nos queda mucho por hacer, puesto que en el último tiempo hemos visto varias empresas de energías renovables entrando en quiebra, o en Europa incrementando el uso del carbón por la guerra. Tenemos que avanzar en la transición energética pero de forma sostenible y resiliente.

La palabra clave es sostenibilidad. Por eso nos alegra presentar en este EREDE el primer reporte de criterios ESG en empresas del Biobío que será presentado durante el día. Un estudio que realizamos junto a PwC y que marca el camino hacia una ruta que estamos trazando para trabajar este tema en la región.

ROL DEL GOBIERNO

El sendero que proponemos para las empresas también tiene una pista para el Gobierno, y corre en paralelo. En los últimos 10 EREDE hemos contado con la presencia de quien preside la República. Este año pese a muchas gestiones no será así. Pero valoramos profundamente la presencia de la Ministra del Interior, Carolina Tohá quien se conectará con nosotros abriendo la tarde.

Estamos convencidos que el trabajar de la mano con la empresa nos hace más fuertes, ya que somos parte activa del entretejido social de la región. Por eso reiteramos la invitación que le hicimos al gobierno desde el primer momento. Estamos disponibles para seguir tendiendo puentes. Para que conozcan el trabajo que realizan nuestras empresas socias en diversas materias:

– Calidad de empleo, pasando por Seguridad y prevención de riesgos, Clima laboral, y Promedio de remuneraciones.

– Políticas de relacionamiento comunitario.

– Planes y políticas ambientales. Necesitamos fortalecer el diálogo público-privado. De verdad y no solo para la foto. Si hay un futuro, es recalculando la ruta juntos, no por separado. Por ello, me permito nombrar algunos temas clave donde necesitamos ponernos de acuerdo.

– La descarbonización de la matriz productiva, donde necesitamos las adecuadas políticas para seguir apostando por energías renovables no convencionales.

– Los desechos domiciliarios, que en el caso del Gran Concepción han hecho crisis, con dos comunas que simplemente no tienen dónde depositar sus residuos a partir de 2023.

– El Plan de Concesiones 2022-26, que no solo proyecta superar los 10 mil empleos en la Región del Biobío, sino que mejorar sustantivamente la vida de quienes acá habitamos, pero el cual hasta ahora no logra bajar completamente. Debemos ponerle la máxima prioridad para lograr el cumplimiento de estos proyectos a la brevedad.

– Necesitamos reglas claras y de largo aliento para asegurar la competitividad de nuestra industria. El Ministerio de Economía ha dicho que quiere sacar adelante un plan para incentivar la inversión privada. Pero, al mismo tiempo es difícil acudir a ese llamado cuando hay en curso una reforma tributaria, una de pensiones, un Proyecto de 40 horas, una postergada reforma al Sistema de Evaluación Ambiental. Debemos trabajar juntos para que reformas e inversión puedan avanzar adecuadamente.

– En la Región del Biobío hace tiempo que tenemos proyectos privados que entran y salen del Sistema de Evaluación Ambiental (SEA). Muchos de ellos se fueron para no volver, cansados de años de tramitaciones, cambios de autoridades y requisitos adicionales. Es cierto que los privados estamos llamados a hacer buenos proyectos. Sin embargo, también necesitamos agilidad en la tramitación y, en especial, rigor técnico por sobre termómetro político. El gobierno tiene ahí la última palabra.

– En esta materia, destacamos la reciente noticia de un nuevo traspaso de competencias a la región, entre ellas la presidencia de la Comisión de Evaluación Ambiental. Un hecho político de significancia por el rol gravitante de esta comisión en materia de inversiones. Aprovecho de destacar el liderazgo del gobernador Rodrigo Díaz, una voz valiente en temas de descentralización, desarrollo social, cuidado del empleo y seguridad.

Termino el listado con una preocupación permanente, como es la insostenible inseguridad en la provincia de Arauco y en diversos puntos de la Región de la Araucanía. Necesitamos que nuestros niños puedan crecer con seguridad, sin temer por su destino o el de sus padres. Por eso desde Biobío pedimos urgencia para el gran acuerdo nacional por la paz.

Cierro estas palabras con una reflexión muy personal. Venimos hablando de muchas crisis simultáneas: económica, climática, social y de salud mental. Pero lo que hay detrás de ello, es una crisis de liderazgo de la cual no hablamos. Tenemos que transitar hacia liderazgos dialogantes, valientes, conciliadores, que dejen las divisiones de lado y busquen los puntos de acuerdo.

Tenemos que recalcular la ruta a la brevedad y eso significa sacarnos la mascarilla, mirarnos a los ojos y pensar que hay un bien superior, el futuro nuestro y de las próximas generaciones. Es una acción de supervivencia, que nos tiene que sacudir de los dogmas y hacernos abrazar el realismo. Mañana, al terminar el día, nos preguntaremos “¿Y ahora qué?”.

Por nuestra parte la invitación de Irade y sus puertas abiertas para seguir promoviendo diálogos constructivos. Nos definimos como una casa para la comunidad empresarial de pero hoy me atrevo a decir que somos mucho más.

Somos una casa para la Región del Biobío, donde hombres y mujeres líderes vienen a aportar, pero también a conversar y trabajar por un futuro común.

Sean todos muy bienvenidos a este Erede 2022.